No temas
Yo no soy un gran creyente de las religiones.
No sigo dogmas.
Pero sí creo en las sabidurías que quedaron, esas que resistieron miles de años.
Hace un tiempo escuché algo que me sorprendió:
La frase que más se repite en la Biblia no es “ama”, no es “cree”, no es “obedece”.
Es “No temas”.
Más de 300 veces aparece esa frase.
Y pensé: qué mensaje tan fuerte, tan insistente.
Como si lo más importante para nosotros, los seres humanos, no fuera acumular conocimiento, poder o control…
sino aprender a vivir con menos miedo.
Porque el miedo nos frena.
Nos ata al pasado, nos bloquea el presente y nos roba el futuro.
El miedo nos llena de excusas: “no puedo”, “no es el momento”, “qué dirán los demás”.
Pero la vida no está para esperar, está para vivirla
En la Biblia hay miles de ejemplos, pero te dejo dos:
• A Abraham, viejo y sin hijos, Dios le dice:
“No temas, yo soy tu escudo.”
Y él, sin entender cómo, elige confiar.
• A Josué, que tenía que guiar a todo un pueblo, le repiten como un mantra:
“Esfuérzate y sé valiente. No temas.”
Valiente no es el que no siente miedo, es el que avanza igual aunque tiemble.
Y ahora, traigámoslo a lo de hoy.
“No temas” significa soltar un poco el control.
Significa confiar, aunque no veas la salida.
Significa dejar que la vida fluya, vivir día a día, paso a paso.
Porque no importa si creés en Dios, en el universo o en vos mismo.
Ese “no temas” también te habla a vos.
Te recuerda que no estás solo, que tenés más fuerza de la que pensás,
y que lo único que realmente te aleja de lo que querés… es el miedo.
Respirá profundo.
Soltá.
Confiá.
Y seguí caminando.
No temas.

