La pelea entre hacer y no hacer.
Estoy de viaje, no hago otra cosa que pasear, tener tiempo libre sin hacer nada de nada. Los primeros días van bien, pero a menos de cumplir una semana, ya siento que necesito hacer algo productivo.
Es complicado entender como funciona esto de vivir el presente. Cuando hago muchas cosas, no quiero hacer nada, y cuando tengo mucho tiempo libre siento que tengo que hacer algo.
Si bien entiendo y practico últimamente el perfecto equilibro, hacer menos y tener tiempo libre para no hacer nada o lo que tengo ganas en ese momento.
Muchas veces siento que sino tengo una rutina no me alcanza el tiempo y pasan las horas y al final del dia no hice nada para avanzar.
Viajar es hermoso, pero yo viajo mucho y conozco mucho. Es como que nada me sorprende tanto, como las primeras veces.
Ahora ejemplo estoy en Europa, pero ya vine muchas veces y si bien me encanta, ya me parecen las cuidades lugares mas comunes mas familiares, y pasear, conocer y caminar por ahí me encanta pero llega un momento que me aburre o me siento poco productivo..
Sera el mal de no saber estar sin hacer nada?
Entiendo que no hacer nada es bueno, ayuda acomodar la mente. Pero es un bichito que me cuesta dominar.
Por lo tanto estos últimos viajes, me propuse tener una o dos horas de calidad en escribir, trabajar o planificar algún sueño nuevo. Sin dejar de vivir este sueño en el presente que ya fue planificado.
No soy una persona que viaja de forma anticipada, saco mis vuelos y empiezo a organizar la ruta, mis alojamientos, mis comidas, mi visitas, una ves que estoy ya en el viaje, entonces eso pasa hacer parte del trabajo diario.
Me gusta buscar buenos lugares, a buenos precios, buenos trenes, buenas conexiones y eso lleva todo un tiempo, no me gusta que me organicen los viajes, aunque a veces viajo de esa manera también.
Una ves una psicóloga me dijo no es malo estar sin hacer nada! Y yo sentí culpa porque siempre tengo un objetivo en curso y otros sueños trabajándo. Con el tiempo me di cuenta que esta equivocada, porque mi personalidad es así.
Lo importante es no basar mi felicidad o autoestima en eso. Digamos me siento feliz con lo que soy, me siento Feliz con lo que vivo, pero siempre tengo nuevos desafíos, estos me hacen sentir vivo, y me despiertan con una energía extra. Y esos objetivos los voy cambiando según lo que tengo ganas, y una ves que los empiezo hay días que no tengo tantas ganas de hacerlo, pero al tener el objetivo me obligo, y eso genera una conducta y genera una disciplina.
Ejemplo ahora decidi correr nuevamente una carrera de montaña, entonces escribí a mi Nutricionista porque necesito mas energía y bajar de peso, estoy pensando en comprar nuevas zapatillas para correr, y donde voy a anotarme. El ultimo lo corrí hace un año, y no hice mas nada, pero ahora tengo ganas de retomar, para sentirme mejor con mi cuerpo, entonces pongo la meta y la persigo con felicidad, una ves que la logro, puedo ir por otra similar o una totalmente distinta. Lo importante es que me sienta feliz.
No hace falta que sea siempre la misma, hay gente que estudia abogacía y piensa que tiene que ser abogada toda la vida, y no es así la vida cambia.
Tengo sueños grandes que todavia no le llego el tiempo, como viajar y navegar el mundo en velero, viajar a Alaska en moto, escribir un libro, y no tiene que ver con el deporte o lo empresarial.
Por es esa pelea entre hacer y no hacer, no deja de ser un equilibrio perfecto. Pero con sueños que se convierten en objetivos planificados, pero siempre sabiendo que nosotros no somos lo que conseguimos o lo que producimos, nosotros somos Hoy, y somos felices con lo que tenemos no necesitamos logros, premios, o ser los primeros, solo necesitamos Ser felices con lo que tenemos y somos, y lo otro es una consecuencia que preferimos, si sale mejor sino disfrutamos el camino.

