• Viajes, Experiencias... Libertad!
Social Open

Cómo se gobierna cuando no hay frutos.

Cuando todo duerme

(Una pausa necesaria)

Hay momentos en la vida en los que uno siente que todo está en silencio.

No pasa nada grande.

No hay avances visibles.

No hay resultados que mostrar.

No hay señales claras.

Y aunque afuera parezca calma, por dentro aparece la pregunta:

¿estoy perdiendo el tiempo o estoy atravesando algo necesario?

Muchos conocen esa sensación.

Pocos se animan a quedarse ahí.

Vivimos en una cultura que no tolera la pausa

Nos enseñaron que:

  • si no producís, fallás
  • si no crecés, retrocedés
  • si no mostrás resultados, no valés

Pero la vida real no funciona así.

La naturaleza no apura.

La semilla no se defiende.

La raíz no hace ruido.

Simplemente crece donde nadie la ve.

El Salmo 72 habla de algo que casi nunca miramos

No habla de empezar fuerte.

No habla de conquistar.

No habla de ganar.

Habla de cómo se gobierna cuando no hay frutos.

Antes de la abundancia,

antes del reconocimiento,

antes del crecimiento…

aparece una palabra clave:

rectitud.

No como moral rígida,

sino como alineación interna.

Es decir:

¿desde dónde estoy viviendo cuando no hay aplauso?

¿desde dónde tomo decisiones cuando nadie mira?

Cuando todo parece dormido

A veces no es que la vida se frenó.

Es que lo viejo ya no empuja

y lo nuevo todavía no nació.

Ese espacio incomoda.

Porque no da identidad.

No da estatus.

No da historias para contar.

Pero es ahí donde se define mucho más de lo que creemos.

El error común en estas etapas

Pensar que la fe, la confianza o la calma significan:

  • no pensar
  • no cuidar
  • no responsabilizarse
  • no hacer nada

No es eso.

La pausa no es abandono.

Es no moverse desde el miedo.

No crear solo para tapar el vacío.

No decidir solo para sentir control.

No correr solo para no sentir incomodidad.

A veces vivir libres es esto

No hacer algo espectacular.

No tener respuestas claras.

No saber exactamente qué sigue.

Y aun así:

  • seguir cuidando el cuerpo
  • seguir ordenando lo cotidiano
  • seguir siendo honestos con nosotros mismos
  • seguir sin traicionarnos

Eso también es avanzar, aunque no se vea.

El fruto siempre viene después

La abundancia, cuando llega,

no llega para salvar.

Llega como consecuencia.

Primero se ordena la persona.

Después se ordena lo que construye.

Ese orden no se puede invertir.

Para cerrar

Hay etapas donde la vida no pide resultados,

pide coherencia.

Cuando todo duerme,

no es porque estés perdido.

Es porque algo más profundo

se está preparando sin hacer ruido.

Y aprender a quedarse ahí,

sin forzar,

sin huir,

sin inventar…

también es una forma de vivir libres.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

You may use these <abbr title="HyperText Markup Language">HTML</abbr> tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*