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Como llegue a mi primer experiencia de agua helada

Mi primer experiencia en agua Helada.

Metodo Wim Hof, algunos de sus beneficios son:

  • Refuerza las defensas
  • Mejora el rendimiento deportivo
  • Ayuda a controlar la ansiedad
  • Aumenta la energía
  • Mejora la calidad del Sueño
  • Acelera la recuperación tras el ejercicio
  • Aumenta la fuerza de voluntad y la determinación
  • Incrementa la capacidad de concentración
  • Mejora algunos síntomas de la depresión
  • Reduce la inflamación cromica
  • Aumenta la creatividad

Todavía no sé como llegue a este curso, pero dicen que cuando el alumno esta preparado siempre aparece el maestro. Esta es un poco esta historia.
Hace un tiempo vengo escuchando sobre los baños de agua Helada ( no es lo mismo que agua fría), pero nunca entendí bien cual eran sus beneficios o de que se trataba, escuchaba que varios couch de vida lo recomendaban y otros los practicaban. Y eso me quedo en la cabeza, pero nunca los google o busque información.
Un dia cualquiera estaba navegando las redes sociales de mi empresa, y me apareció aprende el Método Wim Hof, y una foto de una persona metida en el hielo a cuero limpio. Eso llamo mi atención, y escribí pidiendo info. Resulta que venia un instructor del sur, a dar un curso introducción al método. Si bien no conocía nada del método, me llamo mucho la atención. Pedí info y dictaba el curso el día sábado y domingo, decidí anotarme sin preguntar mucho, mera intuición y fui fiel a lo que sentía.
Resulta que no había lugar para el sábado, solo para el domingo.  El domingo no podía, así que de desistí. Sin mucha importancia, resulta que el instructor me mando unos documentos así que tranquilo los leí, faltando dos días, me envían un mensaje que una persona se bajo y quedaba un lugar el sábado, así que decidi anotarme. Era el destino, estaba cantando.Mi primera experiencia en agua helada.

El Método Wim Hof tiene varios beneficios, entre ellos:

– Refuerza las defensas.
– Mejora el rendimiento deportivo.
– Ayuda a controlar la ansiedad.
– Aumenta la energía.
– Mejora la calidad del sueño.
– Acelera la recuperación tras el ejercicio.
– Aumenta la fuerza de voluntad y la determinación.
– Incrementa la capacidad de concentración.
– Mejora algunos síntomas de la depresión.
– Reduce la inflamación crónica.
– Aumenta la creatividad.

Todavía no sé cómo llegué a este curso, pero dicen que cuando el alumno está preparado, siempre aparece el maestro. Esta es un poco esta historia. Hace tiempo vengo escuchando sobre los baños de agua helada (no es lo mismo que agua fría), pero nunca entendí bien cuáles eran sus beneficios ni de qué se trataba. Escuchaba que varios coach de vida lo recomendaban y otros lo practicaban. Y eso me quedó en la cabeza, pero nunca lo googleé ni busqué información.

Un día cualquiera estaba navegando las redes sociales de mi empresa, y me apareció «aprende el Método Wim Hof», con una foto de una persona metida en el hielo a cuerpo limpio. Eso llamó mi atención, y escribí pidiendo info. Resulta que venía un instructor del sur a dar un curso de introducción al método. Si bien no conocía nada del método, me llamó mucho la atención. Pedí información, y el curso se dictaba el sábado y domingo. Decidí anotarme sin preguntar mucho, por mera intuición, y fui fiel a lo que sentía.

Resulta que no había lugar para el sábado, solo para el domingo. El domingo no podía, así que desistí. Sin mucha importancia, resulta que el instructor me mandó unos documentos. Así que tranquilo, los leí. Faltando dos días, me enviaron un mensaje de que una persona se bajó y quedaba un lugar el sábado. Así que decidí anotarme. Era el destino, estaba cantando.

Llegó el sábado, salí de mi casa y fui sin demasiadas ganas ni demasiadas expectativas. Llegué a un lugar donde había mucha gente, la mayoría deportistas, escaladores de alta montaña y varios del palo de yoga. Me puse a conversar con la gente mientras hacíamos el registro, y el 100% de la gente conocía el caso, conocía al creador, había leído su libro, y la mayoría ya había tenido exposición al agua fría o helada.

Empecé a escuchar, pasaban los minutos y me interesaba más y más. Yo soy de preguntar y cuestionar todo, así que participé bastante. Hicimos el método de la respiración, no pude sentir muy bien realmente cómo era, pero lo sigo practicando y de a poco veo sus beneficios.

Llegó el momento de la prueba de fuego, llegaron las bolsas de hielo y empezaron a llenar unas piletas chiquitas individuales, de las cuales solo entraba una persona sentada. Preguntaron quiénes eran los primeros en animarse, y rápidamente surgieron dos personas con experiencia en el tema. No voy a mentir, estaba bastante ansioso. Los compañeros pasaban, y veía sus caras de sufrimiento, cómo se les alteraba la respiración, y me empezó a ganar la ansiedad, y por qué no, un poquito de miedo.

Hasta que dije basta y decidí ingresar yo, ya habían pasado la mitad de las personas, o sea que algo había visto. Pero si seguía observando, la ansiedad seguía creciendo e iba a ser más difícil entrar. Me puse al lado de la pileta, la clave, por lo que había visto, era entrar de un solo movimiento y sin pensarlo, porque realmente estaba muy fría.

Me coloco al lado de la pileta, había agua en el piso y varios hielos caídos, mientras nos daba una charla de introducción, los pies se me habían congelado solo con el agua y hielo que chorreó a los costados. Mi mente me decía: si no puedes mantener la planta de los pies con esta agua cuando entres, agárrate. Tomé coraje y decidí mandarme de una. Ingresé una pierna, luego la otra, y me senté sin pensarlo con las rodillas sobre el pecho. Sinceramente, cuando ingresé, lo hice con tanta determinación que no sentí nada. Pasaron 10 segundos, y la sensación fue horrible, una desesperación de salir YA. El cuerpo te empieza a quemar todo, te duele la piel, los huesos. En ese momento solo quieres irte de ahí (creo que al ver mucha gente, ayuda porque no sales por tu ego). Tu respiración se empieza a hacer rápida, como si estuvieras en un ataque de pánico. Con ayuda del instructor, logras encontrar tu centro, tu calma, y empezar a respirar profundo y más lento, hasta que puedes controlarlo.

Yo cerré los ojos, me centré en la respiración y llevé a mi mente a un rayito de sol que había en mi cara, y pude alejar mi atención del dolor del hielo en la piel. Hasta que el instructor me dijo «mírame». Abrí los ojos, vi todo el hielo y dije, «chau, mira dónde estoy», y me agarró el pánico nuevamente. Volví con la respiración, y podría decir que estuve esos dos minutos a 2 grados, de los cuales controlé aunque sea la mente 30 segundos, y encontré equilibrio y paz.

¡Una experiencia única realmente!

Una experiencia unica realmente! *Resumen Espiritual y de Experiencia de Vida:*
Esta experiencia no solo desafió mis límites físicos, sino también mi mente y espiritualidad. Enfrentar el frío extremo me llevó a un estado de pánico, pero al hallar calma a través de la respiración y la concentración mental, descubrí una fuerza interior que superó el dolor. La experiencia no solo fortaleció mi cuerpo, sino también mi determinación y capacidad para encontrar equilibrio en medio de desafíos. Fue un recordatorio de la conexión entre mente y cuerpo, y cómo superar el miedo puede conducir a un mayor autocontrol y paz interior.

 

 

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