• Viajes, Experiencias... Libertad!
Social Open

Un aprendizaje del Oceano

Las Olas y la Mente

Mucha tranquilidad. Las olas del mar y el silencio.
Estoy convencido de que la naturaleza siempre nos enseña y nos deja aprendizajes que luego podemos aplicar en otros ámbitos de la vida.

Un claro ejemplo es la enseñanza del océano y sus olas.

Para los que nunca navegaron en alta mar, los primeros días son muy difíciles. Hay personas que nunca se acostumbran. Ustedes se preguntarán: ¿por qué? ¿A qué me refiero?

Les cuento: el movimiento del barco—de adelante hacia atrás, de un lado al otro—es un golpe duro para nuestro cerebro. No estamos acostumbrados a que el suelo bajo nuestros pies se mueva sin control. Esa sensación desconcierta al cuerpo, al equilibrio y a la mente. Es tan fuerte que muchas veces termina en vómitos o grandes descomposturas.

Por ese motivo, muchas personas toman medicación para el mareo. Pero esa medicación da muchísimo sueño. Y nosotros, que estábamos manejando el barco, no podíamos darnos ese lujo.

El miedo anticipado

¿Qué le pasaba a mi mente y a mi cuerpo con el mar y las olas?

Estaba sentado al costado del barco. Mis ojos comenzaban a ver venir una gran ola. Para ese momento, ya estaba muy mareado y había vomitado varias veces. Cuando veía la ola acercarse, me asustaba. Sabía que, al golpear el barco, haría que todo se moviera aún más y que mi cuerpo sintiera más malestar.

Entonces, apretaba los dientes, tensaba el estómago y sufría mucho antes de que la ola llegara.

Pero cuando finalmente la ola golpeaba el barco… lo que sentía no era tan grave como había imaginado.

Era incómodo, sí. Pero no tan terrible.

A los segundos, sentía cómo la ola pasaba por debajo del barco y la veía alejarse por el otro costado. Mi mente, que segundos antes había creado un escenario desastroso, ahora se daba cuenta de que no había sido para tanto.

Esto me pasó varias veces durante los primeros días en el mar.

Hasta que me detuve a pensar y me dije: ¡Para! Te estás haciendo mucho más problema del que realmente es. Seguramente porque las primeras olas fueron muy fuertes o simplemente porque fueron las primeras.

La enseñanza

Nos pasa lo mismo con los problemas en la vida.

Muchas veces vemos venir una situación difícil y nos imaginamos lo peor. Nuestra mente crea una película de miedo antes de tiempo. Nos anticipamos, sufrimos, nos tensamos y nos angustiamos antes de que siquiera suceda.

Pero cuando finalmente llega… nos damos cuenta de que no era tan grave como lo pensamos.

Y lo mejor es que, después de que pasa, la mayoría de las veces lo olvidamos. Como una ola que viene, sacude un poco y se va.

León

León, en la vida vas a ver muchas “olas” venir. Algunas serán grandes, otras pequeñas. Algunas te van a asustar porque no sabés qué va a pasar cuando te golpeen. Pero recordá esto: la mayoría de las veces, lo que imaginamos es mucho peor que la realidad.

No sufras antes de tiempo. No dejes que tu mente haga una montaña de algo que, cuando llegue, quizás sea solo una ola pasajera.

Cuando veas venir un problema, en vez de tensarte, respirá profundo. Recordá que va a pasar. Porque todo pasa.

Y cuando la ola se haya ido, te darás cuenta de que no era tan terrible como pensabas.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

You may use these <abbr title="HyperText Markup Language">HTML</abbr> tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*