El verdadero objetivo no es jubilarse
Pero… ¿entonces cuál es?. Vivir una vida lo más feliz posible. A partir de esta premisa es donde surgen las dudas: tenemos asumido que lo mejor es gastar más dinero, y que más gasto = más felicidad. En absoluto.
Los humanos tenemos ciertos interruptores que se activan al hacer determinadas acciones: actividades con amigos, deporte, trabajar en algo apasionante… El problema es el diseño de nuestro cerebro, que ha evolucionado para sobrevivir, no para hacernos felices.
Por eso, nuestros instintos (lo que nos apetece) se opone muchas veces a lo que nos hace felices. El pensamiento de la sociedad también va en esa línea. Desde todos lados te bombardean con estímulos que invitan al consumismo.
Incluso si te declaras como alguien no consumista, al oír cosas como ir a los sitios en bicicleta o tener un coche de segunda mano (incluso no tener coche), tu primer impulso es el rechazo y pensar que necesitas un coche nuevo, o que andar en bicicleta no es para ti.
Está permitido trabajar
Asociamos la palabra jubilación, con no hacer nada productivo. La jubilación significa dedicarte a la ocupación que siempre has querido. No necesitas ganar dinero, por lo que este trabajo no necesita ser remunerado ni producir beneficios. Por ejemplo, puedes dedicarte a viajar por el mundo, crear una empresa, abrir un restaurante o abrir una floreria.
Por ejemplo, dicen que si estás jubilado no puedes trabajar por dinero nunca más. En absoluto. Tú tienes que enfocarte en hacer lo que de verdad te gusta (porque ahora que no necesitas ganar dinero puedes), y si al final acabas ganando dinero… mejor aún.
¿Qué necesitas realmente?
Hacer mucho hincapié en las necesidades reales que tenemos. Creemos que necesitamos un coche enorme, una casa gigante y ropa a la última moda para ser felices. Pensamos que si vamos de vacaciones, lo vamos a pasar mejor yendo a hoteles de lujo que usando Cuosurfing. Creemos que si compramos el último modelo de iPhone nos sentiremos mejor. Opinamos que si vas a un restaurante todos los días estaremos más contentos que comiendo en casa.
En nuestra mente, está asociado gastar más dinero con tener más felicidad. Esto es cierto, durante un breve periodo de tiempo. Después ocurre el fenómeno de…
Adaptación hedónica
Este concepto significa que tu cerebro se acostumbra al placer. Cuando aumentas tu nivel de vida, durante un tiempo estás más feliz. Pero en cuanto te acostumbras, vuelves a estar igual que antes y deseas más. Algo que antes era un lujo se convierte en una necesidad.
Así, si no conoces esta idea, acabas como un hámster en una rueda, corriendo para perseguir algo que nunca va a ser suficiente. En cambio, si eres consciente, puedes parar, reconocer el impulso de aumentar los gastos y centrarte en las cosas que de verdad importan.
Si no paras, se produce inflación del estilo de vida : cada vez que aumentan tus ingresos, aumentan en la misma proporción tus gastos.
Filosofía
También hay dos aspectos de los estoicos que repite a menudo: forzarse a la incomodidad y ocuparse de cosas en tu círculo de control.
Al forzarte a estar incómodo te vuelves más residente. Si te acostumbras a ayunar de vez en cuando, hacer deporte intenso o ir en bicicleta a los sitios, el día que tengas que hacer esto por obligación no te resultará tan difícil. Puedes aprender a disfrutar y tomártelo como un reto.
Por otro lado, es conveniente centrarse en acciones dentro tu círculo de control. De esta manera puedes enfocar tu energía en cosas sobre las que tienes poder. Así, nada de perder tiempo en ver las noticias, quejarse del comportamiento de otra persona o de que ha subido la gasolina.
Transporte
Otro de sus temas estrella es cómo ser más eficientes a la hora de desplazarnos. Los puntos más importantes son:
- El viaje al trabajo no implica solo el gasto en gasolina. Se debe tener en cuenta el tiempo perdido, los atascos y el desgaste del coche. En este articulo está explicado con más detalle. Reducirlo al mínimo aumenta mucho la felicidad media.
- Comprar un coche. Se debe reducir al mínimo este gasto. Una posibilidad que sea de segunda mano, pues al fin y al cabo va a cumplir la misma función que uno nuevo. Hay que fijarse también en que sea eficiente, en la mayoría de casos un coche pequeño va bien, no hace falta un SUV.
- La bicicleta es, si duda, el mejor modo de transporte. Es la mejor inversión que puedes hacer con tu dinero. Es barata y te va a ahorrar miles de euros en gastos asociados con el coche, además de ayudarte a vivir más, pues te obliga a hacer deporte. Incluso si vives en un clima calido o frio se puede ir en bicicleta. ¡Es un reto!.
Conclusiones
Resumiendo, debes razonar por ti mismo qué es lo que necesitas para llevar una vida lo más feliz posible. Probablemente este razonamiento incluirá disminuir gastos superfluos (que no aportan nada a tu felicidad global) y buscar maneras más divertidas de emplear tu tiempo, cambiando por completo tu manera de pensar. Es un proceso largo de prueba y error, pero las ideas del artículo son útiles como guía para empezar a experimentar.

