• Viajes, Experiencias... Libertad!
Social Open

El universo te da Y el Universo te quita. (Universo = Dios)

La relación con el dinero y los mensajes del universo

Muchas veces —Dios, el universo, o como quieras llamarlo— nos da la posibilidad de ser libres… y no tenemos la capacidad de verlo.

Hoy tuve una charla más que interesante. De esas que, curiosamente, ya tuve antes. Pero parece que hay verdades que necesitamos repetirnos una y otra vez, hasta que la conciencia esté lista para entenderlas de verdad.

Cuando algo sale mal —un negocio que se cae, una estafa, una pérdida de dinero, un robo— la primera reacción casi siempre es echarle la culpa a otro. Y muchas veces hay razones. Pero yo prefiero ir más profundo. Preguntarme qué parte tengo yo en eso. Porque soy de los que creen que todo lo que nos pasa en la vida lo creamos nosotros, consciente o inconscientemente.

Entonces, después de que pasa la bronca, trato de ver qué mensaje me está dando la vida. ¿Qué me está mostrando el universo con esto?

Muchas veces, cuando perdemos dinero, lo primero que pensamos es en todo lo que podríamos haber hecho con eso: un viaje pendiente, cambiar el auto, agrandar la casa, hacer un regalo a alguien querido. Tal vez estabas soñando con dejar tu trabajo y lanzarte con tu propio emprendimiento. O tomarte un año sabático. O estudiar música, teatro, algo que dejaste en pausa hace años.

Pero no lo hiciste.

Preferiste guardarlo “por las dudas”. Porque tenías miedo. Miedo de que falte.

Entonces… ¿cuál es la respuesta del universo?

“Si no lo usás, es que no lo necesitás. Si no lo valorás, me lo llevo. O se lo doy a otro.”

Y sigue:
“¿Me estás pidiendo más trabajo, más ingresos, más oportunidades… pero ni siquiera disfrutás lo que ya tenés? ¿Para qué querés más? ¿Para seguir guardando?”

El universo no te va a dar más si no sabés usar lo que tenés. No te lo va a dar si te paraliza el miedo a perderlo. El dinero no está hecho para esconderlo. Está hecho para circular. Para usarse con conciencia, sí, pero para usarse.

Estoy seguro de que Dios o el universo funcionan así.

Y te cuento por qué apareció esta reflexión. Estaba charlando con una persona que había tenido éxito económico: buenos trabajos, propiedades, autos. Pero su relación con el dinero era… poco consciente. Porque, aunque tenía capital, vivía renegando porque “no llegaba a fin de mes”, porque “había que trabajar todo el día”, porque “no se podía parar ni un segundo”.

No se daba cuenta de algo fundamental: la vida ya le había dado mucho más de lo que necesitaba, pero no lo estaba disfrutando.

Le dije:
—Si la vida te permitió tener más de una propiedad, más de un auto, ¿por qué no hacés ese viaje que soñás?
Y me respondió:
—Porque el trabajo anda flojo… porque no tengo un peso… porque no sé qué va a pasar.
—¡Pero si tenés varias propiedades! Vendé una, sacá aunque sea el 10%, usá un mínimo capital.
—No, ¿cómo voy a vender una casa? Después no la compro más…

Ese pensamiento es pobreza mental. Es un mensaje de escasez que estás enviando al universo: “no va a volver”, “no me va a alcanzar”, “tengo que acumular por si acaso”.
Y el universo te escucha.

Y si el mensaje que das es que no sabés disfrutar, que no confiás, que tenés miedo… entonces no te manda más nada. Porque tu relación con el dinero se volvió tóxica.

Ahora hablo en carne propia. Cada vez que perdí dinero —por robos, estafas, negocios que no salieron— también estaba atravesando alguna situación extraña: miedo, enfermedad, estrés, una sensación de pérdida más profunda. Y lo veo claro: cuando no sabés disfrutar lo que tenés, la vida te lo quita para que aprendas.

Por eso te invito a revisar tu relación con el dinero y la prosperidad.

Preguntate:
• ¿Por qué no mejora tu empresa?
• ¿Por qué no ganás más?
• ¿Por qué se cortó la prosperidad?
• ¿Por qué no aparece ese trabajo que deseás?

Rascá un poco y vas a ver que hay miedo. Miedo a perder. Miedo a no tener.

Y si el universo te dio recursos, usalos. Con inteligencia, sí. Pero usalos. Tené fe de que, si estás conectado con vos mismo, cuando lo necesites, el universo o Dios va a proveer.

No se trata de malgastar ni de quemar todo. Pero si hoy tenés más de lo que necesitás para vivir tranquilo unos meses, usá un poco para disfrutar. No dejes que el miedo te congele.

Porque cuando no disfrutás, se corta el flujo.
Y cuando se corta el flujo, aparece la escasez: menos trabajo, menos ingresos, más trabas.
Pero cuando usás con amor lo que tenés, la vida entiende que estás listo para recibir más.

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

You may use these <abbr title="HyperText Markup Language">HTML</abbr> tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*