• Viajes, Experiencias... Libertad!
Social Open

El dia que decides amarte por completo, no requieres de nada externo. No hay magia que hacer, no hay nada que conseguir.

El día que decidí amarme

La autoestima no se construye con logros.

Sí, leíste bien. No se trata de metas alcanzadas, ni de récords rotos, ni de títulos colgados en la pared. Porque si fuera así, estaríamos atrapados en un círculo vicioso: necesito logros para tener autoestima, pero sin autoestima no logro nada. ¿Y entonces? ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Te lo digo con el corazón en la mano: la autoestima es amor propio. Y el amor propio no se logra, se decide.

El amor es un superpoder. Uno que ya tenés adentro. Dormido, quizás. Tapado por mil capas de exigencia, vergüenza, comparación, miedo, juicio. Pero está. Y el día que decidís activarlo, todo cambia.

No necesitás nada externo. No tenés que esperar a que se te cure el cuerpo, ni a que la cuenta bancaria diga lo que querés, ni a que los demás te aprueben. No necesitás tener éxito, ni estar más flaco, ni tener pareja, ni recibir likes.

Yo decidí amarme así como estaba: con alopecia, con colitis, jodido, endeudado, sin saber todo lo que quería saber, sin reconocimiento, sin grandes resultados. Y ahí pasó la magia. Pero no la magia de afuera. La de adentro.

La gente te dice que tener mucha autoestima es ser arrogante. Te tildan de agrandado. Pero eso no es autoestima. Eso es inseguridad disfrazada. ¿Querés saber qué es arrogancia? La falta de autoestima que se pone una careta. Esos que se creen más que otros, en el fondo, se sienten menos. Y lo disimulan. Se inflan por fuera porque están vacíos por dentro.

Estar despierto es un proceso. No es que un día te iluminás y listo. No. Es diario. Es constante. Te podés dormir de nuevo en cualquier momento. Es como entrenar el cuerpo: si no le das, se cae. Y el amor propio es lo mismo. Hay que ejercitarlo todos los días.

Y ojo con esto: no necesitás una base sólida para saber quién sos. No necesitás nada para validarte. Vos decidís. Vos podés elegir amarte hoy, así como estás, en este quilombo, en este momento, con todo lo que tenés y lo que te falta.

Y cuando soltás la necesidad de llegar a algún lugar, cuando dejás de buscar que el amor venga de afuera, descubrís que ya estás en un lugar privilegiado. Aunque estés en la lona. Aunque duela. Porque siempre hay alguien más jodido. Y si vas a comparar, compará para agradecer, no para castigarte.

Yo ya sé quién soy. Y me quedo conmigo porque me amo. No porque quiera ser alguien. Porque ya soy.

Y te tiro una más: eso de que “la gente no aprende en cabeza ajena” es verso. Claro que se puede. Lo hacemos todo el tiempo. Mandamos a los chicos al colegio justamente para eso: para que aprendan en cabeza ajena, para que no tengan que golpearse mil veces. La educación, en su mejor versión, es la experiencia colectiva sintetizada.

Por eso te puedo hablar de dinero, aunque no sea Elon Musk. Te puedo hablar de amor, aunque no sea un gurú del corazón. Porque estoy despierto. Porque miro con otros ojos. Porque estoy en este camino de conciencia. Y porque me amo.

Eso es Vivir Libre. No se trata de llegar a ningún lado. Se trata de decidir quién sos y bancártela. De amarte, aunque no seas perfecto. De estar con vos, pase lo que pase.

Y cuando hacés eso… el resto es magia.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

You may use these <abbr title="HyperText Markup Language">HTML</abbr> tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*